1.300 millones de chinos saludan el Año de la Cabra

 

En China, la Fiesta de la Primavera significa el inicio del Año Nuevo lunar, aproximadamente un mes más tarde que el del calendario gregoriano. Según el orden tradicional, éste es el Año de la Cabra. Para los chinos, la Fiesta de la Primavera es la más importante del año, semejante a la Navidad en el mundo occidental.

Tradicionalmente, los chinos comienzan la fiesta desde el último mes lunar, tomando la Noche Vieja y los primeros tres días del Año Nuevo lunar como los más importantes y celebrándola hasta mediados del enero lunar. Debido al ritmo acelerado de la vida y la gran carga de trabajo, la tradición de todo un mes dedicado al feriado ha ido perdiendo el favor del público.

Entre las costumbres heredadas y aún preferidas de los chinos para la ocasión están tomar sopa de ocho ingredientes (nueces y fruta seca) el día ocho del duodécimo mes lunar y hacer ofrendas de despedida a la divinidad del hogar (el 23 del mismo mes).

El 8 de diciembre lunar, muchas familias preparan la sabrosa sopa con arroz glutinoso descascarillado, mijo, azufaifas, semillas de loto, frijol rojo, longan, gingko, etc. El 23 del mismo mes se denomina popularmente Año Menor. Las familias pudientes suelen hacer ofrendas al “Dios de la Cocina”, administrador de diversos asuntos correspondientes del mundo humano. Hoy en día, la mayoría de las personas preparan una mesa de platos sólo para disfrutarlos ellas mismas, y aquellas que tienen mucho trabajo pasan por alto esta comida.

Después del Año Menor, se inician los preparativos para saludar el Año Nuevo lunar. Estos incluyen:

Limpieza. Antes de la fiesta se debe hacer una limpieza completa dentro y fuera de la casa, y lavar la ropa, la cubrecama y los utensilios para uso doméstico.

Pegar láminas de Año Nuevo. Importante variedad de las pinturas nacionales tradicionales, éstas suelen ser grabados en madera y reproducciones de acuarelas, con colores vivos, líneas simples y cuadros animados, cuyos temas comprenden abundante cosecha, paisajes, flores y pájaros y personajes e historias de las leyendas populares.

Colocar dísticos. Se pegan en los marcos de puertas. Se trata de caligrafías chinas escritas con tinta negra en tiras de papel rojo, con los cuales los dueños manifiestan su ideal de la vida o felicitaciones por el Año Nuevo.

Pegar el carácter de “Fortuna”. Simboliza la fortuna y la felicidad. Tanto en la ciudad como en el campo, casi todos los hogares adhieren en la puerta un cártel de “Fortuna”, esperando su llegada a casa.

Acto seguido, toca el turno a la Noche Vieja y el Año Nuevo.

En la última noche del año lunar, todos los miembros de la familia se reúnen para comer juntos. Esta comida debe ser más abundante y exigente que las precedentes. Por ejemplo no pueden faltar el pollo, el pescado y el doufu (queso de soya), pues, según la pronunciación china, estas cosas significan buen agüero y abundancia. La gente suele mantenerse en vela toda la noche en espera del Año Nuevo, o descansan después del toque de campanas a las 12:00 pm y se saludan entre ellos.

A partir del primero del Año Nuevo lunar, los parientes, amigos, compañeros de estudio y colegas de trabajo se visitan para saludarse, hacerse regalos y charlar de manera relajada. Los adultos deben obsequiar dinero a los niños como regalo de Año Nuevo, expresando su bendición por una vida holgada y el progreso de los niños.

Más tarde llega la Fiesta Yuanxiao (bolita echa con arroz glutinoso y relleno), llamada también “Fiesta de los Faroles”, que ya tiene más de mil años de existencia. En la noche de la fiesta, los niños juegan en la calle con faroles de diversas formas, y en la feria de faroles se exhiben innumerables faroles de palacio con invenciones originales. En la fiesta se come Yuanxiao, una comida en forma de bola de ping-pong, cuyo relleno dulce representa una vida perfecta y feliz.

En el vasto territorio de China, hay gran variedad de hábitos para celebrar la Fiesta de Primavera. Generalmente los habitantes del norte acostumbran a comer ravioles, mientras que los del sur, consumen pasteles de arroz glutinoso. Para los norteños la pronunciación del raviol tiene significado de “cambio del año”, además de que éste se parece al lingote de oro, que significa fortuna. Los sureños prefieren el pastel también porque su pronunciación significa prosperidad constante todo el año.

China cuenta con 56 grupos étnicos que aunque celebran la Fiesta de Primavera en el mismo día o cerca, muestran hábitos y costumbres distintos a los han. Los tibetanos, por ejemplo, celebran en la Noche Vieja la espléndida y solemne “reunión de danzas de dioses”. Con vestidos llamativos y máscaras, danzan y cantan sin parar, tocando el suona (instrumento de viento), la concha y el tambor, para conjurar los males y saludar el Año Nuevo. En la mañana del día de la fiesta, las mujeres salen a cargar “agua afortunada”, en espera de un año propicio.

Los tujia agitan las manos en el baile que reservan para la fiesta. Se trata de un baile antiguo y popular compuesto de más de 70 movimientos bellos relacionados con la caza, la guerra, la agricultura, el banquete y otros, al compás de un ritmo fuertemente acentuado.

Los lagu suelen bañarse en la Noche Vieja y preparar bien la comida para el día siguiente. Prestan especial atención a la bolita de arroz glutinoso. Además de servirse ellos mismos, siempre dan a comer al buey y ponen algo en el arado, la azada, el machete y otros utensilios agrícolas para agradecerles su colaboración durante todo el año, esperando que éstos creen más fortuna en el nuevo año.

En cuanto al grupo mulao, hombres y mujeres de todas las edades, vestidos de gala, se agrupan en decenas, centenares y hasta miles en las pendientes o campos para entonar cantos populares.

Por la mañana del primer día del Año Nuevo lunar, los oroqen brindan según el orden de cada uno en la jerarquía familiar: los menores saludan a los mayores de rodillas, tocando el suelo con la frente y los de la misma generación se saludan entre ellos; el segundo y el tercer día hay carreras de caballos; el 15 de enero se comen manjares exquisitos; en la mañana del día 16 la gente se pinta la cara de negro unos a otros y, antes de hacerlo con los ancianos, los jóvenes saludan tocando el suelo con la frente y de rodillas.

 

Fuente

http://spanish.china.org.cn/

Escrito por

No Comments Yet.

Deja un Mensaje

Mensaje

*